El Día de los Mayores. 1


Dionisio

Nisio

 

A petición del paciente profesor de informática, y como ejercicio de clase, voy ha expresar mis pensamientos sobre el tema dada la importancia que la Tercera Edad está teniendo en estos tiempos modernos.

Me crié en Villanueva del Pardillo, pequeño pueblo próximo a este de Colmenarejo. Mi padre decía que el pueblo más pequeño tenía que ser como Madrid, para evitar los cotilleos y la intromisión en la vida privada, pero yo aquí quiero valorar la proximidad que da el vivir en pueblos pequeño, pues desde niño empiezas a conocer muchos ámbitos de la vida.

 

 

Iglesia Villanueva del Pardillo

Iglesia de Villanueva del Pardillo

Querido lector, dirás que no he dicho nada de los mayores, perdón: vamos a ello.

Conocí muy de cerca a todos los viejos del Pardillo, pues en la taberna de mis padres hacían tertulia matinal, y de tarde para jugar a las cartas. He dicho viejo cariñosamente, dado que mayores eran en cuanto se pasaba de los cuarenta o cincuenta años.

Volviendo a los mayores de entonces. Tenían su categoría en cuanto a distinción, pues pasaban de ser, por ejemplo, Lucas, pasa a ser el Tío Lucas, eso daba categoría y distinción en cuanto a respeto y hasta obediencia, por ejemplo, si un mayor te mandaba por un paquete de tabaco, corrías como un gamo, obedeciendo y esperando un unos céntimos de propina.

Los mayores, en aquellos tiempos, eran muy respetados, no sólo por la familia, “hijos, nietos y demás,” sino por los vecinos en general. Hoy los mayores, como yo, el ABU, como a mi me llaman mis nietos, creo que somos más querido, más cercanos, pero menos respetados. Se suele decir: que lo cortés no quita a lo valiente, yo prefiero el cariño.

Generalizando el sentido de mayor, pensionista, o jubilado, llamémoslo como queramos, los tiempos, las situaciones políticas económicas, han dado un vuelco tremendo al status del mayor. Los Tío Paco, Andrés, Lucas, de antaño, pasaban a una inactividad manifiesta, hoy queremos ser más activos, no nos rendimos al arrinconamiento. Somos más utilizados que entonces..

Abuelo acompañando al nieto

Un abuelo acompañando a su nieto en el parque

 

Desde la incorporación de la mujer al trabajo fuera de casa, el mayor somos una pieza importante en la ayuda familiar, recogida y asistencia para llevar a los nietos a guarderías y colegios, (se me partía el corazón cuando dejaba a mi nieta llorando, ABUUU…, ABUUU…, ABUUU…), la recompensa era al recogerla y al verme desde el corralito que estaba, era el “ABU” de toda la pandilla, no hay satisfacción mayor.

Se está dando el lamentable caso de que los ingresos de muchos jubilados están sirviendo de ayuda a matrimonios de sus hijos y hasta a tener que recogerlos de nuevo al hogar materno.

Bueno, no quiero dramatizar, sino todo lo contrario, pues estos sacrificios, sé que a todos los mayores, abuelos y abuelas nos llena de satisfacción.

Felicidades a todos los mayores del mundo.

NISIO

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