Quiénes somos


LOGO

 

MANIFIESTO

 

Los nuevos modelos de vida,  la globalización, la incorporación de la mujer al trabajo, el avance tecnológico, los hábitos de consumo, son características de las sociedades occidentales.

 

Estos factores se unen a la incipiente consolidación de una tercera generación de derechos ciudadanos, que también confluyen en torno a la población mayor y nos convierte en un espacio prioritario de actuación.

 

Las personas mayores cumplimos un papel esencial en las comunidades. Acumulamos un enorme bagaje sobre formas de ver, de saber y de interpretar nuestro entorno que ha de ser aprovechado para mejorar nuestra calidad de vida y la de quienes nos rodean.

 

Valores como el conocimiento y la experiencia se unen también a una nueva dimensión. Se trata de nuestra capacidad de aprendizaje y adaptación a nuevos instrumentos y recursos a través de los cuales desarrollar mejor nuestro entorno social. Muchos mayores tenemos integrados esos valores generados por el cambio social y aceptamos como normal el uso de las nuevas tecnologías y el acceso a la industria cultural.

 

Este escenario requiere una actuación colectiva para la formación, el ocio cultural, la promoción de la salud, el desarrollo de nuevas habilidades sociales o la utilización de nuevas tecnologías como herramientas de conocimiento, comunicación y participación social que garantice nuestra calidad de vida.

 

El adelanto de la edad de jubilación, en muchos casos, las prejubilaciones y el aumento de la esperanza de vida están haciendo de la tercera edad un periodo de vida largo y especialmente importante. Un periodo en el que el trabajo deja de ser significativo y las ocupaciones de ocio, cultura y formación pasan a un primer plano.

 

Nuestra generación no quiere vivir anclada en un modelo de vejez asistencial y cuasi caritativa que ha venido desarrollándose a través de las llamadas “asociaciones de la tercera edad”, carentes de sentido crítico y bajo la tutela de los respectivos gobiernos municipales, que justifican su actuación en proporcionar alguna merienda o comida y algún que otro viaje subvencionado.

 

No nos resignamos a ser “abuelitos” sino que queremos ser parte activa de una sociedad que, en gran medida, -para lo bueno y para lo malo- hemos contribuido a desarrollar y nos pertenece.

 

Ha llegado el momento de considerar a las personas mayores, participantes activos de una sociedad que integra el envejecimiento, contribuyentes activos y beneficiarios del desarrollo, haciendo realidad el lema del Año Internacional de las Naciones Unidas de 1999: Una sociedad para todas las edades.

 

Los espacios para mayores deben ser espacios para el aprendizaje, el ocio, el desarrollo personal y, en definitiva, espacios de vida donde compartir información, experiencias y formación con el fin de envejecer de manera saludable.

 

Somos conscientes de que el envejecimiento se frena:

 

  • Permaneciendo activos y haciendo actividades.
  • Estando informados y en formación permanente.
  • Promoviendo la convivencia, la integración social y generacional.
  • Participando activa, crítica y creativamente en organizaciones de personas mayores.

 

El logro de esos objetivos justifica la creación de la asociación “Mayores por la Cultura”, y es el compromiso de las personas que la fundan.

 

Colmenarejo, 1 de octubre de 2014.

 

 

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.